martes, 12 de marzo de 2013

QUIERO EMPRENDER ¿ POR DONDE EMPIEZO?

Retomando lo que vimos en el capítulo 1, si ya le has dado una vuelta al asunto y tienes decidido emprender, empecemos por el principio.... el temido plan de empresa.

Pero... ¿de verdad necesito el plan de empresa?

Para mí la respuesta es definitivamente sí. Da igual que pretendas fabricar componentes electrónicos para su exportación, o abrir una panadería... la planificación es fundamental para guiar a la empresa en medio del panorama de incertidumbre económica general. Es más, para mi el plan de empresa se confecciona antes para convencerse a uno mismo que para convencer a los demás.

No creo que nunca haya existido empresa por pequeña que sea sin plan de negocio, porque antes de decidirse el emprendedor pensó "Me puede ir bien por este motivo, y me puede salir mal por este otro", lo evaluó y tomo una decisión. Eso es un plan de empresa


Por consiguiente, en principio y salvo que vayas a necesitar financiación ajena, en cuyo caso es posible que te exijan la presentación de un plan más elaborado, simplemente se trata de confeccionar una herramienta simple, que nos guíe a través de la gestión del cambio, que nos ayude a definir un negocio favorable y nos sirva de brújula.

¿Y que debe contener ese plan de negocios?

Para mí, los pasos a seguir (siempre adaptables a cada negocio en particular) sería básicamente los siguientes;

1. Analiza tu idea de negocio 
Ten clara cual es tu idea antes de hacer una declaración de intenciones que defina la razón de la existencia de nuestra empresa y el motivo de que esta sea única y diferente.... ¿que se trata de una carnicería y por tanto no es una idea única y diferente? Inventa la diferencia!

2. Estudia el entorno
Debemos plantearnos cuestiones acerca de nuestro mercado ¿tienes suficiente mercado? ¿qué piensan en este momento los clientes compradores? ¿cual es tu competencia? ¿podrás hacerle frente? Si no vas a tener acceso a suficientes cliente, o no vas a poder superar a tu competencia, quizá tengas que modificar parte de tu plan...

3.Estudia tus puntos fuertes y tus debilidades: 
Sé realista y autocrítico. Los puntos débiles son los aspectos que limitan reducen la capacidad de desarrollo efectivo de la estrategia de la empresa, constituyen una amenaza y tienen que ser controlados y superados.
Las fortalezas pueden estar representadas por las capacidades, recursos, posiciones alcanzadas y, consecuentemente, ventajas competitivas que deben y pueden servir para explotar oportunidades.

Para esto una te las técnicas más utilizadas es el análisis DAFO.  Su nombre viene de las iniciales de los 4 puntos en que centra su análisis; Debilidades Amenazas Fortalezas y Oportunidades. Su objetivo es ayudar a la empresa a encontrar sus factores estratégicos críticos para, una veaz identificados consolidar las fortalezas, minimizar las debilidades, aprovechar las oportunidades y reducir las amenazas.

No te agobies, empieza con un folio dividido en cuatro y dedícale 30 minutos... fluirá.


4. Busca oportunidades
Las oportunidades representan todo aquello que pueda suponer una ventaja competitiva para la empresa, o bien representar una posibilidad para mejorar nuestro negocio. Piensa en ello... búscalas.

5. Ten presente las amenazas
Una amenaza es cualquier fuerza del entorno, que pueda impedir la implantación de una estrategia, reducir su efectividad, o que pueda incrementar los riesgos de nuestra empresa, o bien reducir los ingresos que esperamos o su rentabilidad. No debes ignorarlas porque están ahí... antes o después podrían afectar a tu empresa

6. Establece tus objetivos
Intenta decidir los objetivos que quieres alcanzar. Hay muchos tipos de objetivos (volumen de ventas, ingresos brutos por comisiones, beneficio neto, número de oficinas, número de empleados, etc.) pero procura que sean cuantificables y que se pueda establecer un plazo para su revisión.

7. Medidas de acción.
Esta es la parte más crítica de nuestro plan. Toda la teoría anterior es de escaso valor si no definimos los pasos necesarios para conseguir los objetivos. Cuando pongamos todas las medidas de acción juntas podremos ver si nuestros objetivos son realistas y factibles. ¿Podemos lograr los objetivos dentro del plazo fijado con los recursos que tenemos a nuestra disposición? Tenemos que ser lógicos y razonables.

Si has tomado papel y lápiz, y has plasmado punto por punto todos los pasos anteriores, da igual que te haya ocupado un solo folio o cuarenta, ENHORABUENA! Ya tienes listo tu plan de empresa!

Siguiente paso.... ¿de donde saco el dinero?

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